
Abrivado
Los guardianes lanzaban entonces su montura y la manada al galope para escaparse. De ahí el origen de la palabra abrivado (del verbo provenzal abriva: acelerar, lanzar, precipitar).
En cuanto al bandido (bandi: liberar, soltar), se celebraba en su origen cuando finalizaba el encierro.
Antes de la llegada del carro, era la manera más segura de recoger los toros del encierro, desde la plaza hacia la manada.
Hoy, abrivado y bandido se han convertido en espectáculos taurinos que guardan toda su autenticidad. Los utilizados no son aquellos destinados a correr en el encierro de la plaza junto a los “raseteurs”(los corredores).