
Los buñuelos catalanes
Ingredientes para 50-60 unidades:
1 kg de harina
6 a 8 huevos
Cáscara de 3 limones
1 cubitos de levadura (de panadería)
1 pizca de sal
125 g a 200 g de mantequilla
90 ml de agua de azahar
1 o 2 l de aceite (aceite de buena calidad para freír)
500 gramos de azúcar fino
Preparación
Diluir la levadura en la mantequilla fundida. Batir los huevos con el agua de azahar y la cáscara de limón.
Poner la harina y la sal en una gran ensaladera e incorporar las dos mezclas anteriores. Si la pasta está un poco seca, añada mantequilla, si está demasiado pegajosa, añada harina.
Cuando se forme la bola de pasta y se despegue de las paredes de la ensaladera, ponga harina sobre la mesa y empiece el amasado de la pasta. Para que suba bien y se estire fácilmente, la pasta ha de amasarse durante un buen rato.
Cuando la pasta esté bien amasada, déjela reposar de 2 a 3 horas en un lugar templado, colocada sobre un trapo y alejada de las corrientes del aire. La pasta debe duplicar su volumen.
Recorte una primera banda de 5 cm de la pasta y deje la bola bien recubierta. Corte esta banda en pedacitos de 5 cm. Hay que estirarlos para que sean lo más fino y regular posibles girando la pasta en los dedos.
En una freidora, ponga aceite, cuando esté muy caliente, coloque delicadamente sobre la superficie el primer disco de pasta estirado. Se producirá un burbujeo instantáneo, señal de que el aceite está suficientemente caliente. El buñuelo se hinchará. Cuando esté dorado del primer lado, déle la vuelta con un tenedor para que se haga la otra cara. En cuanto esté dorado por los dos lados, colóquelo en un plato y échele azúcar generosamente.
Degústelos con un buen moscatel de Rivesaltes.