
Ingredientes: 500 gr de bacalao. Preferentemente salado con sal y en trozos espesos. 1/4 de litro de aceite de oliva. 1/4 de litro de leche.
Hacer desalar el bacalao, por lo menos 24 horas antes. Para ello, ponga el bacalao en una escurridera y esta escurridera en un cuenco lleno de agua.
La sal se va a disolver y caer en el fondo. Es imprescindible cambiar el agua 2 o 3 veces durante las 24 horas.
Escurrir, poner en agua fría y hacer calentar hasta que el agua rompa a hervir, durante unos cuantos minutos. ¡No dejar que hierva! Apagar el fuego y dejar en remojo 15 minutos. Retirar las raspas, desmenuzar el bacalao y triturar los trocitos en mismo tiempo. En un cazo de fondo espeso, verter el bacalao desmenuzado incorporando poco a poco el aceite de oliva y la leche que ha calentado para que esté tibia.
Girando, se ha de obtener una pasta espesa y untuosa.
Conservar caliente en baño maría y servir con trocitos de pan frito.
Variantes:
Añadir 1 o 2 trufas en laminas y pimentar.
Servir con patatas al vapor.
Servir la brandada como entrante en pequeños hojaldres.