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La Vía Domitia

La Vía Domitia, una de las más antiguas calzadas romanas y la más antigua de las Galias, recorre la región de un extremo a otro, a tan sólo 20 Km de la costa aproximadamente, y ofrece una excelente manera de explorar los variados paisajes de la región y su historia.


Via Domitia - Histoire Languedoc Roussillon Via Domitia - Monumentos de Francia

La Vía Domitia es uno de los más notables monumentos históricos de Francia.

Hace más de 2000 años la República de Roma, rodeada de pequeños reinos, luchaba por sobrevivir. Había un objetivo prioritario: asegurar las posesiones en España. Los dominios de las tribus galas, situados entre Iberia y Roma, obstaculizaban el acceso por tierra.

En el año 118 aC, Cneus Domitius Ahenobarbus cruzó el río Ródano con sus legiones. Tenía que establecer un eje terrestre e implantar guarniciones para proteger colonias tales como Narbona. Construyó una vía militar que aún lleva su nombre: la Vía Domitia o Camino Domitio, que se convirtió rápidamente en una vía primordial para las comunicaciones y el comercio.

La vía Domitia es la calzada romana más antigua de las Galias. Va de Roma, en Italia, a Cádiz, en España, y forma parte de una inmensa red viaria de más de 100.000 km que los romanos construyeron a lo largo de ocho siglos. La sección de la vía que cruzaba el territorio galo, facilitaba a Roma la administración de todo el sur de las Galias, donde distribuyó tierras para labranza entre los colonos romanos y construyó nuevas ciudades. La vía se descuidó durante siglos y actualmente una carretera moderna esconde sus materiales originales en muchos lugares, pero todavía pueden verse tramos enteros de su cimentación y obras de ingeniería como puentes y mojones.

Narbona
Narbona, fundada en el año 118 aC, es la más antigua de las colonias romanas fuera de Italia. Marca la gran expansión urbana y prosperidad del reinado de Augusto, que duró desde el 27 aC al 14 dC Se ha hecho visible en el centro de la ciudad un tramo pavimentado de la Vía Domitia. A su salida de Narbona, esta vía cruzaba el antiguo cauce del Aude (ahora el Canal de la Robine) mediante un puente, Pont des Marchands. En la época medieval, el puente se reconstruyó, incorporando viviendas.

Ambrussum
Antes de la conquista romana, los habitantes naturales del sur de las Galias vivían en ciudades fortificadas tales como Ambrussum. Durante la construcción de la Vía Domitia, en el siglo II aC, Ambrussum se convirtió en un puesto de estacionamiento de la ruta. Con el tiempo se convirtió en un lugar de escala de la Vía Domitia, y llegó a ser una autentica ciudad a finales del siglo IV aC. En los alrededores de la ciudad pueden admirarse algunos impresionantes vestigios romanos. Allí podrá caminar por un tramo adoquinado de la Vía Domitia, con abundantes y profundos baches. Aún se mantiene uno de los 11 arcos con que contaba en su origen el puente romano sobre el Vidourle. También pueden verse los cimientos de la muralla defensiva pre-romana y sus torres, de la que se han excavado más de 650 metros.

Pinet y Loupian
La Vía Domitia tiene profundas raíces en Pinet, donde se eleva casi 2 metros. Una sección acotada permite ver las técnicas de construcción utilizadas por los romanos, y así se distinguen las diferentes capas de piedra, cantos y guijarro que se encuentran bajo las losas del pavimento. Desde Pinet, podrá caminar o pedalear por la Vía Domitia a lo largo de una senda señalizada de varios kilómetros. En Loupian, cerca de la laguna de Thau, encontrará los vestigios de una villa galo –romana con 13 mosaicos multicolor.

De Les Cluses a Panissars
Al sur de Perpiñán y del fuerte elevado de Ruscino, la Vía Domitia toma dos rutas. Una de ellas transcurre a lo largo de la costa, pasando por Elne y el antiquísimo fuerte sobre una colina de Illiberris, para cruzar después el Puerto de Vendres.

La otra ruta discurre por el interior, pasando por Le Boulou, Les Cluses y los pasos de Le Perthus y Panissars. En Les Cluses se encuentran los vestigios de dos fuertes romanos desde los que se divisaba la Vía Domitia, que se perfila claramente en las profundidades de la garganta de Rom. Desde este emplazamiento los romanos controlaban fácilmente el tráfico en la vía. A partir de allí, el viajero comenzaba su camino hacia el puesto romano más alto de los Pirineos (‘Ad Summum Pyrenaeum’), al sur del paso de Panissars cerca de Le Perthus y pasaba entre dos enormes construcciones, de 30 m por 15 m, que formaban el monumento de Pompeyo en Panissars. En Panissars podrá ver la Vía Domitia excavada en la roca. Desde allí puede disfrutarse de una soberbia vista panorámica de España, por donde prosigue la Vía Augusta.

INFORMACIÓN PRÁCTICA :
Para saber todo sobre la Vía Domitia en Languedoc-Rosellón.

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