
24 horas al borde del estanque de Thau
1 - Velada en La Voile Blanche
Este hotel restaurante situado en el puerto de Bouzigues frente a la cuenca de Thau y sus mesas de ostras ya se ha labrado una reputación. Con sus ocho habitaciones, se beneficia de una bonita vista sobre Sète. Pero sobre todo a su llegada, podrá degustar una cocina llena de autenticidad, y por qué no, unas gambas flameadas al whisky, un magret de pato al jengibre y otros pequeños platos sabrosos. No se deje engañar por la fachada de La Voile Blanche es… roja. Desde 65€ la noche en temporada baja hasta 190€ por una suite en temporada alta. Todas las habitaciones están climatizadas.
La Voile Blanche,
quai du port en Bouzigues.
Tel. 33(0)4 67 78 35 77
2 - Los mercados, el vientre de Sète
Desayuno en el hotel con una vista sobre el estanque de Thau, y salida hacia Sète. Nos dirigimos hacia el centro de la ciudad, para llegar a las lonjas donde late el corazón de la isla singular. Los puestos de pescado hacen palidecer, pero sobre todo lo que nos gusta es el ambiente, bebemos a sorbitos un Picpoul acompañado de algunas ostras para terminar sentados a la mesa en L’Entonoir,una gran cantina que cocina según la llegada de pescado del día platos refinados que se servirán en manteles floridos. El precio no es elevado y se sale de allí satisfecho. Los fanáticos de los mostradores pueden deleitarse también con una cocina muy diferente, más contemporánea y ligera en el mostrador de Halles & Manger, justo al lado.
Las lonjas de Sète, rue de Metz, Sète.
L’Etonnoir, reservas en el 33(0)6 73 14 91 43.
3 - Paseo por el monte Saint-Clair
Después de esta pequeña vuelta culinaria, desde las lonjas podemos llegar a pie al Monte Saint-Clair para admirar la ciudad desde este punto culminante.Además de un punto de vista excepcional, descubrimos la cruz de Saint-Clair y la capilla Notre-Dame-de-la-Salette. Recorrido un poco difícil para los más pequeños o para los más mayores porque se tarda una hora en llegar. Es posible acceder en coche. Desde allí, el terreno de piedras blancas es muy agradable para recorrer en familia. Tengan en cuenta que se tarda media hora a pie. Arbolado, ofrece un paseo por las alturas de Sète. Podemos refrescarnos en el sitio en L’Endroit, el merendero del lugar.
4 - Siguiendo a Brassens
«No es la ronda de las blasfemias» sino el año del poeta, compositor y cantante Georges Brassens. Todo el año, se celebra los 90 años de su nacimiento, los treinta años de su desaparición y los veinte años de existencia del espacio Brassens de Sète. Entonces, “Le sauve qui peut”, la embarcación con la cual iba a pescar al estanque de Thau o a bañarse al faro de Roquerols, ha sido renovada y devuelta al agua en la Pequeña Playa de Sète. Para los que todavía no lo conocen, el espacio Georges-Brassens de Sète, es un hermoso espacio de exposición dedicado a esta personalidad. Ofrece varias pistas de lectura: la juventud de Brassens junto a sus compañeros, la vida en París, el trabajo de escritura, el hombre de escena así como espacios para escuchar sus canciones.
Espacio Georges-Brassens,
67, boulevard Camille-Blanc, Sète.
Tel. 33(0)4 99 04 76 26
5 - En buscade dinosaurios
Salida para Mèze en busca de dinosaurios, al Parque-Museo de los dinosaurios. Es aquí donde los científicos encontraron huevos de dinosaurio, sin bromear, e incluso huesos. Este parque se abrió por iniciativa de un científico, un verdadero filón de información sobre el género y los espacios ya que el animal se encontraba aquí para poner huevos. A los niños les encante e incluso ¡podrían desarrollar una vocación de paleontólogo a la salida!
Parque-Museo de dinosaurios,
RN 113, Mèze.
Tel. 33(0)4 67 43 02 80.
www.musee-parc.dinosaure.com