
Aubrac - Naturaleza Francia
Experiencia en Lozère
En Lozère, de la Margeride al Aubrac, inmensos pastos altos, prados y bosques se suceden hasta el valle del Lot. En este territorio fértil, donde surgen los bloques de basalto, los paisajes se ven salpicados por fragmentos de nuestra historia: dólmenes, menhires, castillos y fortificaciones son sus testimonios. Y cada parada turística es una ocasión para practicar actividades al aire libre y relajarse, como la pesca, el golf, la equitación…, o para cuidar la salud disfrutando de los beneficios del termalismo... El Tarn, entre las mesetas calcáreas de Sauveterre y Méjean, muestra sus vertiginosas gargantas de 600 metros de profundidad. ¡Sensaciones garantizadas! La historia de Lozère ha dejado huellas profundas que marcan el camino del tiempo al paseante de hoy: Sainte-Enimie, ciudad medieval; Ispagnac, el "Jardín de Lozère"; el Point-Sublime, a 400 metros sobre las gargantas, así como innumerables vestigios de la época medieval. Con sus más de 3.000 km2, el Parque Nacional de las Cevenas engloba el Mont Lozère y el Mont Aigoual y es el único de Francia que está habitado. Aquí los Camisards, los Hugonotes y los Guerrilleros de la Resistencia escribieron las más bellas páginas de la gran historia de las Cevenas.
Itinerarios muy "macizos"
Al dejar Lozère, entre Hérault y Aude, en el paisaje se alternan frondosos montes bajos, garrigas invadidas de retamas y robles verdes para componer decorados deslumbrantes. Como prueba, las gargantas de la Vis o el circo de Navacelles... El Macizo del Caroux o las gargantas de Héric, en el Parque Natural Regional del Alto Languedoc, acogen a todos los excursionistas. A pie, a caballo o en bicicleta, los circuitos son innumerables. En la Montaña Negra, donde nacen las aguas que alimentan el Canal del Midi, recorremos la historia romana entre castillos, abadías y murallas fortificadas. Nos detenemos en Montolieu, ciudad del libro que perpetúa la tradición de la pasta de papel. Y descubriremos Minervois, tierra de vino y olivos, a bordo del autorail turístico. Al lado, entre rocallas y garrigas, se encuentran el país Cátaro y las Corbières, cuyas cumbres exhiben fortalezas inexpugnables. Tras los pasos de los caballeros, seguirá un escarpado recorrido entre Aguilar, Termes, Quéribus, Puilaurens y Peyrepertuse, antiguos feudos de la ciudad de Carcasona, en el corazón de viñedos prestigiosos: los de AOC Corbières. Por fin, a lo mejor un poco cansados pero siempre maravillados, veremos crecer al Canigó y el Carlit, cumbres pirenaicas que se desprenden del cielo de una manera surrealista si las descubrimos desde las orillas del Rosellón. Para ir a su encuentro, son muchas las posibilidades: esquí, alpinismo, senderismo e incluso camping en plena naturaleza. A 2.785 metros, en la cumbre del Canigó, se encontrará en el techo de un mundo maravilloso.
La auténtica vida está aquí
Los caminos de las altas planicies o los recorridos de montaña ofrecen algo más que naturaleza protegida. Entre pueblos y caseríos, conozca a los lugareños, ellos son el alma de esta tierra...
Una fórmula perfecta para llegar a ellos es el turismo rural. Francia cuenta con una nutrida red de casas rurales, o gîtes, que le facilitarán una estancia en plena naturaleza.
¿Listo para 360° de vacaciones al natural?