Montpellier Francia
Montpellier está comunicada por dos autopistas (la A9 vía Lyon o Toulouse, y la A75 vía Clermont-Ferrand y el viaducto de Millau); existen varios servicios diarios de ferrocarril, como el del tren de alta velocidad, el TGV, que cubre el trayecto París-Montpellier en tres horas y quince minutos, y también transporte aéreo, desde París en una hora y diez minutos.
Montpellier se encuentra en una región histórica con numerosos lugares declarados patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Para aquellos que quieran descubrirlos, esta ciudad resulta un punto de partida ideal. Su ancestral tradición universitaria ha contribuido a hacer de ella un importante centro cultural, científico y artístico. Además, Montpellier ha sabido conservar numerosas huellas de su pasado: callejuelas medievales, palacetes, una plaza real… joyas de un centro urbano totalmente peatonal, que se presta al paseo y a las sorpresas.
Es el símbolo del dinamismo que caracteriza a la Montpellier de hoy. Con su Palacio de la Ópera, construido en el siglo XIX a partir del modelo de la Ópera Garnier de París, y su estatua de las Tres Gracias. El Huevo, nombre que recibe esta plaza debido a su forma oval, es el centro neurálgico de Montpellier. Las terrazas de sus numerosos cafés y restaurantes la convierten en un espacio de vida donde convergen a lo largo del día estudiantes y lugareños.
Montpellier cuenta con la facultad de medicina más antigua del mundo occidental (data de 1220), y aún en funcionamiento. Aquí estudiaron ilustres alumnos, como François Rabelais. La escuela de cirugía fue fundada por dos médicos de Montpellier, los doctores Barthez y Lapeyronnie, cuyas estatuas adornan su entrada.
Anexa a la facultad de Medicina, la catedral de Saint Pierre se construyó a finales del siglo XIV por deseo del Papa Urbano V. Los dos grandiosos pilares que soportan su pórtico en voladizo, típicos del gótico meridional, son realmente asombrosos.
Estos jardines de estilo francés fueron diseñados en el siglo XVIII y rodean una inmensa estatua de Luis XIV frente al majestuoso Arco del Triunfo. El acueducto de Saint Clement, conocido como les Arceaux (los Arcos), desembocaba en un elegante depósito de agua. Por su elevación, este lugar ofrece una maravillosa panorámica del norte de la ciudad y las montañas de Cevennes, que desde allí parecen al alcance de la mano.
Incluido entre los más prestigiosos jardines botánicos del mundo, el Jardín Botánico fue creado por Richer de Belleval en 1593 a petición de Enrique IV, y es el más antiguo de Francia.
Este moderno barrio de la ciudad, construido en estilo neoclásico reinventado por el arquitecto catalán Ricardo Boffill, alberga viviendas, oficinas y multitud de negocios. Descúbralo a pie o en tranvía.
Villas de estilo italiano: En el siglo XVIII, período de gran prosperidad, Montpellier albergaba los principales órganos administrativos (Estados de Languedoc, Tribunal de Cuentas, la Bolsa...). Esta circunstancia permitía a la nobleza y la burguesía construir grandes casas urbanas en Montpellier, así como pequeñas casas señoriales en los alrededores, «follies», ubicadas en medio de jardines con arboledas, que competían entre sí en refinamiento y estilo arquitectónico. Eran viviendas de planta generalmente rectangular, con líneas sobrias ornamentadas con esculturas. Los jardines es extendían desde la casa en terrazas superpuestas, adornados con estatuas y estanques. La más original fue el château de Flaugergues, pero también merecen una visita los chateaux de Mogère y Mosson. Sus monumentales fuentes, acueductos y jardines llenan de frescor las mañanas de verano.
Saint Roch nació en una familia rica en Montpellier, a finales del siglo XIII o principios del XIV. Tras quedar huérfano a edad muy temprana, donó todas sus pertenencias terrenales y marchó en peregrinación a Roma. En el camino curó a víctimas de la plaga haciéndoles la señal de la cruz. Cuando él mismo contrajo la enfermedad se refugió en un bosque, donde un perro le traía comida que robaba de la mesa de su aristocrático amo. St Roch se recuperó y volvió a Montpellier, pero le detuvieron por vagabundo y murió en prisión en la más mísera pobreza. Desde aquellos tiempos, Montpellier recuerda su memoria todos los años a mediados de agosto. El punto álgido del día de la fiesta es la apertura del pozo y el reparto de agua en La Maison de Saint Roch, en el centro de la ciudad.
El centro de la ciudad rebosa actividad, con su teatro y su amplia oferta de restaurantes y locales de entretenimiento. Cuenta con numerosos bares musicales, algunos de ellos con pista de baile, y también con una discoteca, dos boleras donde se sirve bebida y comida, un cine y dos cabarets. En cuanto a la restauración, la oferta es enorme y lo abarca todo, desde pizzerías y comida india, hasta chefs célebres y acogedores bistrós donde se sirven exquisitos platos locales. En los alrededores pueden encontrarse hostales en granjas que le acogerán generosamente, tanto en su trato como en las raciones que ofrecen. Busque restaurantes y locales nocturnos a través de la Oficina de Turismo de Montpellier.
La ciudad de Montpellier cuenta con soberbias calles peatonales en su centro urbano, donde podrá curiosear en exclusivas boutiques y en los establecimientos y almacenes de las grandes marcas, y después recalar en una de sus cafeterías para tomar un café y un bocado. La red de tranvías que recorre la ciudad es excelente, además de una estupenda manera de hacer todas las compras que quiera sin necesidad de tener que darse una caminata.
Los museos del Languedoc, Museo Atger, Museo de Infantería. El Corum, teatro y centro de congresos. Port Marianne. Museo Agropolis, dedicado a las agriculturas del mundo. El Zoo Le Lunaret y el Invernadero Amazónico: el mayor invernadero tropical de Francia. Centro de ocio Odysseum: explore el entorno marino, el del Mediterráneo en particular, en el acuario Mare Nostrum, situado en un edificio de 3.800 metros cuadrados; el Planetario Galileo y la pista de patinaje sobre hielo Vegapolis se extienden sobre una superficie de 1.750 metros cuadrados.
En mayo, Comédie du Livre (feria del libro) y Antigone de l’Artisanat (feria de la artesanía). Festival de Teatro en junio; Festival Internacional de Danza de Montpellier, a finales de junio; Festival de Radio France en julio; Festival de San Roque el 16 de agosto; Festival de Cine Mediterráneo en octubre.
Información de interés: La oficina de turismo organiza visitas guiadas al Museo Fabre, incluidas en un recorrido por la ciudad, tanto individuales como para grupos.
INFORMACIÓN PRÁCTICA
Oficina de Turismo
Tel: + 33 (0)4 67 60 60 60
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