
Buceo Mediterraneo
A lo largo del cabo Béar se encuentran tres restos accesibles para los buceadores experimentados.
En Banyuls-Cerbère, la Reserva Natural Marina, con numerosas especies raras y diversas (coral rojo, mero, brótola de roca, sargo breado, águila marina, bogavante, langosta…), es un verdadero paraíso para los buceadores. Se ha acondicionado un sendero submarino para que el público en general descubra los fondos marinos sin ningún riesgo.
Los fondos rocosos de Languedoc-Rosellón tienen orígenes geológicos muy diferentes, como rocas volcánicas en el cabo de Agde, la costa de los Albères en Côte Vermeille, o los bancos rocosos entre Grande Motte y Palavas.
Gran número de clubes de buceo repartidos por todo el litoral proponen actividades subacuáticas, como la arqueología y la pesca submarina o el buceo con escafandra.